Villas de Benicásim (parte primera)
En julio 19, 2017 | 0 Comentarios

BENICÁSIM (Benicàssim en valenciano) es un municipio situado en la comarca de la Plana Alta, entre la Sierra del Desert de Les Palmes y la llanura conocida como la Plana de Castellón. La parte occidental es montañosa, con cimas que en el caso del Monte Bartolo, conocido también como San Miguel, superan los 700 metros y en el caso de las Agujas de Santa Águeda llegan a los 540 metros.

El centro de la población se encuentra a 14 kilómetros de la capital de la provincia y su término municipal linda por el norte con el de Orpesa del Mar y Cabanes. La parte oeste, formada en su totalidad por tierras montañosas, se encuentra junto a los de Puebla Tornesa y Borriol. El sur de todas sus tierras,  cuya superficie superan los 36 kilómetros cuadrados, es en su mayor parte llano y está separado por las de Castellón de la Plana, por el denominado camino de la Ralla.  Importantes vías de comunicación (CN–340, Autopista AP 7 y la vía del ferrocarril), atraviesan de norte a sur el término municipal de Benicassim, formando barreras necesarias entre la zona montañosa y la llanura que desde ellas llega hasta el mar.

La población residente durante todo el año oscila alrededor de los 18.000 vecinos, si bien en algunos momentos del verano puede superar los 100.000 ya que su economía, en la actualidad, está basada en el turismo. Su linde sur está bañado en su totalidad por el mar Mediterráneo, el cual, con la protección de algunos espigones  construidos durante el final del siglo XX y comienzos del actual, ha conseguido siete kilómetros de  playas conocidas popularmente con los nombres (de norte a sur): Voramar, Almadraba, El Torreón, Els Terrers y Heliópolis.

ORIGEN DE LAS VILLAS

Hasta mediados del siglo XIX, la parte litoral de Benicassim (Castellón), conocida como Villas de Benicasim, estaba dedicada a la agricultura y, sobre todo, al cultivo del arroz, si bien existía otra pequeña actividad pesquera, al igual que era habitual en la mayor parte de las localidades situadas en el litoral castellonense. Sin embargo, tres circunstancias fueron fundamentales en su transformación en una zona de segunda residencia estival que logró incidir, de manera extraordinaria, en la pequeña población que  apenas contaba con mil habitantes. Por una parte el microclima tan especial que le proporcionaba la proximidad de la cadena litoral situada al  norte de la población y cuyas primeras estribaciones comienzan en el interior del propio Mediterráneo, por otra, la llegada en 1872, de la línea del ferrocarril que enlazaba Valencia con Castellón de la Plana y esta ciudad con Tarragona y por último, la construcción del apeadero que se construyó junto al mar.

EL INGENIERO COLOMA

Con la construcción de la infraestructura ferroviaria, llegó a Benicasim el ingeniero de la Compañía de Ferrocarriles del Norte de España don Joaquín Coloma quien, junto con su familia residía durante el verano en una vivienda de la localidad.  Con parte del patrimonio de doña Pilar, el matrimonio Coloma adquirió, el 13 de septiembre de 1879, unos terrenos situados junto al mar, a don Bautista Contell Villarroig. Aquella propiedad pasó a manos de sus hijos: Pilar Joaquín y Teresa al fallecer la viuda de don Joaquín en 1913.  Aquella primera villa construida junto a la playa, logró atraer la atención de otros propietarios, por cuanto ya en 1904 figuraban Villa Teresa del ingeniero don Mauro Serret, otra construcción propiedad de doña Consuelo Ortoll y Villa Cándida, residencia del banquero valenciano don Vicente Carles.

 

 

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